¿Qué es el Opus Dei, según el punto de vista?

Diversas descripciones o definiciones de el Opus Dei, desde varios puntos de vista.

- Desde el punto de vista espiritual, el Opus Dei es un camino de santificación en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano.

- Una definición descriptiva: el Opus Dei está formado por personas de todas las profesiones (agricultores, enfermeras, arquitectos, amas de casa,...), que tienen en común la búsqueda de la santidad en esa vida corriente.

- En cuanto a la actuación, el Opus Dei es una gran catequesis, pues ofrece formación cristiana a quien lo desea.

- Para los que lo conocen, el Opus Dei es una familia. Aluden así a la caridad cristiana llena de afecto y simpatía acogedora que el Opus Dei enseña en sus medios de formación.

- Desde el punto de vista jurídico, de organización eclesiástica, el Opus Dei es una Prelatura personal de la Iglesia católica. (Simplificando un poco, una Prelatura personal viene a ser una diócesis con unas características peculiares).

¿Cuál es el espíritu del Opus Dei?

El Opus Dei difunde la llamada a la santidad en el cumplimiento del propio trabajo y de las obligaciones personales. «El espíritu del Opus Dei tiene como característica esencial el hecho de no sacar a nadie de su sitio, sino que lleva a que cada uno cumpla las tareas y deberes de su propio estado, de su misión en la Iglesia y en la sociedad civil, con la mayor perfección posible». Algunos rasgos del espíritu del Opus Dei son los siguientes:

La filiación divina.- Un cristiano es un hijo de Dios, en virtud del bautismo. Esta verdad básica del cristianismo ocupa un lugar fundamental en el espíritu del Opus Dei, como enseña su fundador: «La filiación divina es el fundamento del espíritu del Opus Dei». En consecuencia, el Opus Dei fomenta la confianza en la providencia, la sencillez en el trato con Dios, un profundo sentido de la dignidad de todo ser humano y de la fraternidad entre los hombres, un amor cristiano al mundo y a las realidades creadas por Dios, la serenidad y el optimismo.

La vida ordinaria en el espíritu del Opus Dei.- El cristiano puede buscar la santidad a través de las actividades que desarrolla. En palabras del fundador del Opus Dei: «La vida ordinaria puede ser santa y llena de Dios»; «el Señor nos llama a santificar la tarea corriente, porque ahí está también la perfección cristiana». Consecuencias:- Trascendencia de las pequeñas cosas. «La santidad "grande" está en cumplir los "deberes pequeños" de cada instante», enseñaba el fundador del Opus Dei. Por ejemplo, los detalles de servicio, de buena educación, de respeto a los demás, de orden material, de puntualidad, etc.: cuando se viven por amor de Dios, esos detalles no son irrelevantes para la vida cristiana.

- Entre las realidades ordinarias sobre las que un cristiano debe edificar su santificación se cuentan el matrimonio y la familia. «El matrimonio no es, para un cristiano, una simple institución social, ni mucho menos un remedio para las debilidades humanas: es una auténtica vocación sobrenatural». - Santificar el trabajo, santificarse en el trabajo, santificar con el trabajo. Lo comentamos a continuación.

El trabajo en el Opus Dei.- La santificación del trabajo es como el quicio en el que se apoya la vida espiritual del cristiano. Santificar el trabajo exige realizarlo con la mayor perfección humana posible (competencia profesional) y con perfección cristiana (por amor a la voluntad de Dios y en servicio de los hombres). Conforme al espíritu del Opus Dei, el trabajo puede ser santificado y convertirse en camino de santificación: "al haber sido asumido por Cristo, el trabajo se nos presenta como realidad redimida y redentora: no sólo es el ámbito en el que el hombre vive, sino medio y camino de santidad, realidad santificable y santificadora". Cualquier trabajo honrado es ocasión de dar gloria a Dios y de servir a los demás."Somos nosotros hombres de la calle, cristianos corrientes, metidos en el torrente circulatorio de la sociedad, y el Señor nos quiere santos, apostólicos, precisamente en medio de nuestro trabajo profesional, es decir, santificándonos en esa tarea, santificando esa tarea y ayudando a que los demás se santifiquen con esa tarea".

Libertad en el Opus Dei.- Los fieles del Opus Dei son ciudadanos que disfrutan de los mismos derechos y están sujetos a las mismas obligaciones que los otros ciudadanos, sus iguales. En sus actuaciones políticas, económicas, culturales, etc., obran con libertad y con responsabilidad personal, sin pretender involucrar a la Iglesia o al Opus Dei en sus decisiones ni presentarlas como las únicas congruentes con la fe. Esto implica respetar la libertad y las opiniones ajenas.

Oración y sacrificio en el espíritu del Opus Dei.- El espíritu del Opus Dei impulsa a la oración y la penitencia, para sostener el empeño por santificar las ocupaciones ordinarias. Los fieles de la prelatura incorporan a su vida la oración, asistencia diaria a la Santa Misa, confesión sacramental, lectura y meditación del Evangelio, la devoción a la Virgen, etc. Para imitar a Jesucristo, realizan también sacrificios, especialmente los que facilitan el cumplimiento del deber y hacen la vida agradable a los demás.

La caridad en el Opus Dei.- Los miembros del Opus Dei se esfuerzan en dar testimonio de su fe cristiana. En palabras del fundador: «Al esforzarnos codo con codo en los mismos afanes con nuestros compañeros, con nuestros amigos, con nuestros parientes, podremos ayudarles a llegar a Cristo». Este afán de dar a conocer a Cristo es inseparable del deseo de contribuir a resolver las necesidades materiales y los problemas sociales del entorno.

La unidad de vida en el Opus Dei.- La amistad con Dios, las ocupaciones cotidianas y el empeño apostólico personal han de compenetrarse en una «unidad de vida sencilla y fuerte», expresión habitual de San Josemaría. El cristiano no debe «llevar como una doble vida: la vida interior, la vida de relación con Dios, de una parte; y de otra, distinta y separada, la vida familiar, profesional y social». Por el contrario, «hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser -en el alma y en el cuerpo- santa y llena de Dios».

Fidelidad y creatividad

El Papa Juan Pablo II, en su reciente Carta Apostólica sobre el próximo Jubileo, ha hecho un fuerte llamamiento a la "penitencia y reconciliación", animando a todos a "un examen de conciencia". Con la frescura de quien acaba de llegar a una alta responsabilidad, ¿ve usted cosas que cambiar en el Opus Dei? ¿Líneas que corregir? ¿Nuevos mensajes que difundir entre los fieles que le han sido confiados?

Los miembros del Opus Dei, como tantos otros cristianos, terminamos la jornada —cada uno por su cuenta, en el momento que le resulta más oportuno— con unos minutos dedicados al examen de conciencia. La consideración de errores y pecados —en la Escritura leemos que incluso el justo peca siete veces cada día— trae a los labios y al alma, espontánea, la petición de perdón. Sí, nos sabemos pecadores que aspiran a amar con locura a Jesucristo y a los que la certeza del amor misericordioso de Dios da fuerzas para acometer el trabajo de cada día.
Por lo que se refiere a cambios en el Opus Dei, le recordaré un dato que no se me va de la cabeza: cuando yo nací, ya había sido fundado el Opus Dei. Fundar le correspondió al Fundador. A sus sucesores compete la responsabilidad de ser fieles a la misión originaria y de profundizar con iniciativa en el legado que nos ha sido encomendado.

Porque la historia no se detiene. Debe haber, pues, creatividad. La creatividad genuina está en la aplicación del espíritu. En un reciente viaje a Lituania —una nación y unas gentes que han sufrido y a las que debemos por eso especial aprecio— he comprobado el impacto que produce el Opus Dei con su mensaje sobre el trabajo, en un país donde tantas personas se encuentran desmotivadas en su profesión. En Jerusalén, el espíritu de apertura a todos, sin distinción de razas ni de credos, tiene gran atractivo. En Japón, la idea de buscar el encuentro con Dios nuestro Padre durante la jornada es recibida como agua en tierra sedienta... Esa rica variedad de experiencias representa un estímulo para seguir adelante con una actitud permanente de fidelidad y creatividad.

requisitos para pertenecer al Opus Dei

¿cuales son los requisitos para poder pertencer al opus Dei? me gustaria saber como se puede vivir con Dios perteneciendo a este grupo que busca de el y que actividades desarrolla?
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Para poder pertenecer al Opus Dei, lo fundamental es que Dios te llame por este camino. Sobre la vocación al Opus Dei te recomiendo que leas: Opus Dei vocación

El Opus Dei es una forma de vivir con Dios en las ocupaciones de cada día: en el trabajo, con la familia, con los amigos. En los días buenos y en los que no los son tanto... Es un camino que lleva a encontrarse con Él en las diversas ocupaciones de la jornada.

Éste es el fin del Opus Dei, la santidad de sus miembros y llevar a otras personas al encuentro con Dios.

Para esto, los miembros del Opus Dei recibimos unos medios de formación periódicamente.

Te recomiendo, que, para conocer mejor qué es el Opus Dei y si es lo tuyo, acudas a algún centro del Opus Dei en Madrid. Para esto, te recomiendo que acudas a alguno de los lugares que aparecen en:

Tengo interés en participar activamente dentro del Opus Dei en Madrid
Quiero volver a contactar en Alemania y Madrid

La canonización de san Josemaría

Escrivá de Balaguer “democratizó” la santidad, y el Papa lo propone como ejemplo a toda al Iglesia. Pero ¿cómo pueden imitar a un sacerdote las mujeres y los hombres de a pie, que llevan una vida completamente distinta y afrontan problemas muy diferentes?
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San Josemaría repitió con una insistencia machacona que él no era el modelo: el único modelo es Cristo y el modelador es el Espíritu Santo, solía decir. En este caso, como en toda canonización, la Iglesia invita no tanto a imitar la personalidad de un determinado santo, sino a aprender, mirando a ese santo, a imitar a Cristo. Y san Josemaría, sacerdote secular que amaba el mundo y la secularidad, nos invita a imitar a Cristo en todo momento y en todo lugar, en las diversas circunstancias de la vida ordinaria. Estoy persuadido de que la figura de san Josemaría será siempre muy actual. La mejor respuesta a su pregunta fue la Plaza de San Pedro durante la ceremonia de la canonización. Se encontraron decenas de miles de personas corrientes, gente que nunca sale en los periódicos, que pasa sus apuros para llegar a fin de mes, que intenta ser feliz procurando estar cerca de Cristo cada día. Y que quisieron venir a Roma para agradecer a Dios el regalo de este santo que les ha ayudado a descubrir la grandeza de su vocación cristiana.

Juan Vicente Boo, ABC

para servir seriamente a la sociedad y a la Iglesia

¿Promueve el Opus Dei actividades para jóvenes?

Los Centros del Opus Dei ofrecen actividades de formación para jóvenes estudiantes y trabajadores, como clases de doctrina católica, dirección espiritual, encuentros culturales y proyectos de solidaridad. En los medios de formación se recuerda —entre otras cosas— la importancia del estudio y del trabajo, como preparación indispensable para servir seriamente a la sociedad y a la Iglesia, ser sembradores de paz y de alegría y construir un mundo más humano, más justo y más cristiano.

Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz

¿Pueden pertenecer al Opus Dei los sacerdotes seculares?

Los sacerdotes seculares ya incardinados en una diócesis no pueden pertenecer a la Prelatura, pero pueden formar parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, asociación indisolublemente unida a la Prelatura. Al incorporarse a la Sociedad de la Santa Cruz no ven modificada su condición diocesana: siguen perteneciendo plenamente al clero de su propia diócesis y dependiendo de su Obispo, como antes. Se comprometen a buscar la santidad en el ejercicio del trabajo sacerdotal, según el espíritu del Opus Dei, y en particular se empeñan en vivir profundamente unidos al propio Obispo y a los demás sacerdotes.

Los cooperadores

Sin pertenecer al Opus Dei, se puede cooperar de diversas maneras en la labor apostólica que realiza la Prelatura.

Los cooperadores del Opus Dei son hombres y mujeres que, sin pertenecer a la Prelatura, ayudan en la realización de actividades educativas, asistenciales, de promoción cultural y social, etc., junto a los fieles del Opus Dei.

Los cooperadores pueden colaborar en esas iniciativas principalmente con su oración, y también con su trabajo o con la ayuda económica. Reciben los bienes espirituales concedidos por la Iglesia a quienes colaboran con el Opus Dei: los cooperadores pueden lucrar algunas indulgencias, en unas determinadas fechas del año, observando las condiciones establecidas por la Iglesia y renovando, por devoción, sus obligaciones como cooperadores.

LEER

La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz

Los sacerdotes diocesanos pueden incorporarse a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, intrínsecamente unida a la Prelatura del Opus Dei.

La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz está compuesta por los sacerdotes de la prelatura y por otros presbíteros y diáconos diocesanos.La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz es una asociación de clérigos, intrínsecamente unida a la Prelatura, a la que actualmente pertenecen unos 4.000 socios. Está compuesta por los sacerdotes de la prelatura y por otros presbíteros y diáconos diocesanos. El prelado del Opus Dei es el presidente de la sociedad.Los clérigos diocesanos que se adscriben a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz buscan recibir ayuda espiritual para alcanzar la santidad en el ejercicio de su ministerio, según el espíritu del Opus Dei.


noticia copiada de opusdei.es

¿En qué consiste la preparación previa a la incorporación al Opus Dei?

Normalmente, la petición de admisión a la Prelatura está precedida por un tiempo de asistencia regular a medios de formación (retiros, clases, dirección espiritual), que permite conocer con hondura el Opus Dei. También se recomienda el ejercicio estable de las prácticas cristianas que los fieles de la Prelatura se comprometen a vivir, como la frecuencia de sacramentos, la oración, el apostolado, y en general, el esfuerzo humilde y constante por adquirir las virtudes.